El voyerista
Por Alfredo Guzmán
• ¿Quién nada debe, nada teme?
Desde el año 1867, hasta el año 2000 que nace la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la Contaduría Mayor de Hacienda era la facultada por el Congreso Federal y responsable de vigilar el gasto que realizaban las entidades públicas.
Hoy, la ASF como responsable y de acuerdo a su función ha determinado como es su obligación permanente, vigilar a la Federación, Estados y Municipios y determinó que de las miles de entidades que vigila, aplicará Auditorías Forenses a 15 entidades, incluyendo Acapulco, del estado de Guerrero.
Algunas de las administraciones a las que se aplicará Auditoría Forense, son Alcaldía de Cuauhtémoc, municipios Acapulco, Monterrey, Fresnillo y Zacatecas, junto con otras dependencias como Conafe y Conade.
Las auditorías forenses, son más rigurosas y no hay ninguna novedad. Ya en 2021 se aplicó al último año de Adela Román Ocampo, cuando terminó como edil de Acapulco y todo camina como debe caminar.
Las auditorias, para las entidades públicas es un ejercicio de fiscalización cotidiano, que ayuda como instrumento de control financiero y a donde nadie debe llamarse a engaño, en caso de tener responsabilidades financieras que responder.
Las auditorias, no deben debilitar ni poner a temblar a nadie. Al contrario, las fortalece, porque aleja dudas sobre el funcionamiento correcto de las arcas públicas.
Ya dentro de sus funciones, la ASF, ha determinado, informar al Congreso Federal, sobre sancionar, inhabilitar u obligar a quien ha abusado a retornar los recursos que pudieran haber mal usado, quienes lo hayan hecho.
Todos los funcionarios lo saben. Y habrá quienes pudieran hacerse los occisos, pero al final de cuentas, deberán rendir cuentas claras de su paso por la administración pública.
Luego entonces, las acciones que realiza una entidad pública, como la ASF, al auditar, es para blindar la función de los entes responsables del manejo financiero. Dar confianza a los ciudadanos de que los recursos son manejados con responsabilidad.
Habrá quien no. Eso siempre ocurre, de ahí que pasen años y años, luego de que terminan su función como responsables del manejo financiero y andan dando vueltas ya a la ASF o las Auditoría de sus estados, para entregar y enderezar las cuentas, que no hicieron en su momento.
Hasta para ello hay tiempos, formas y requisitos que tienen qué cumplir, los responsables del manejo de los dineros, que no son suyos, sino de los ciudadanos, que pagan sus impuestos.
Luego entonces, acostumbrémonos a los ejercicios de fiscalización, auscultación o revisión financiera, que se realizan siempre.
Que aún y contra eso, hay quienes abusan. Eso es inevitable, pero la conciencia social, los tiene marcados. Y quienes han abusado, siempre traerán una cruz en su frente, quienes han sido acusados sin fundamento, seguirán durmiendo bien. Enhorabuena.




