Por Alfredo Guzmán
• ¿Lo que sucede en Guerrero, impacta al país?
La madrugada del 28 de julio de 1957, a las 02:40 horas, ocurrió un sismo de magnitud 7.8 con epicentro en el estado de Guerrero. Eso provocó que la “Victoria Alada”, o sea el Ángel de la Independencia de México, que se ubica en la famosa avenida Reforma, del Distrito Federal cayera y se rompiera en varios pedazos la madera con que se encuentra elaborado.
El 6 de agosto del 2026, o sea hace unos días a las 9:46 horas a la altura de la caseta de Tepotzotlán, sobre la carretera México-Querétaro, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y personal de la Fiscalía General de la República (FGR), detienen al ex gobernador del estado de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero. Se entiende que lo estaban campaneando.
Ambos acontecimientos, guardando las proporciones, cimbraron los cimientos políticos y sociales del país y surgieron especulaciones, derivadas de tan impactantes sucesos.
El Ángel caído en 1957, lo rehízo mi abuelo el carpintero y quedó como nuevo.
Al recién caído, le imputan destrucción de pruebas, obstrucción de la justicia y desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. La primera acusación es factible, porque lo señalan dos ex funcionarias del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Guerrero.
Es evidente que en la desaparición de los estudiantes, intervinieron militares, policías, políticos y posiblemente un grupo de la delincuencia organizada.
No se sabe aún, si fue a título personal, o por instrucciones superiores, cosa que hasta la fecha no se aclara, porque hay tantos intereses, que ya fue desechada la Verdad histórica y se arma otra, a modo, no se sabe si para exculpar a unos y culpar a otros
Lo cierto es que la verdad, la describen y la escriben unos y después, la desmienten otros.
Es tiempo de saber, qué pasó, quién ordenó su detención y posterior desaparición y porqué, además de dónde se encuentran.
El evento de la detención del Ángel de Guerrero, deberá ser una acción, que puede generar que se desenrede la madeja.
Si hay nuevas pruebas, deberán permitir aclarar las dudas que la sociedad tiene.
Si habrá nuevos detenidos, igual.
Avanzar en el esclarecimiento real y verdadero, que no busque lavar la cara a unos y ensuciársela a otros, es lo adecuado.
Lo único cierto es que desde la desaparición de los 43 estudiantes, nada se sabe y pareciera que no se avanza, aunque algunos aseguran que sí.
México, exige a las autoridades, conocer la verdad, porque sólo la verdad nos hará libres.




